Del negativo al disco duro.

He leído en el libro “La visión fotográfica”, de Eduardo Momeñe, que “una fotografía no está acabada hasta tenerla presente en un papel”. Yo todavía no me veo cerrando el ciclo de mis fotografías analógicas positivando negativos, así que estoy seleccionando algunas fotos para mandarlas al laboratorio. Y yo soy de la opinión que hacemos fotografía, en gran medida para mostrar nuestra visión del mundo a todo el que quiera verla. Así que lo que toca, después de revelar los negativos, es pasarlos al formato digital para poder compartirlos mediante alguna de las múltiples vías que nuestros tiempos nos ofrecen.

Así que hoy me toca hablar de cómo escaneo mis negativos.

Lo primero que haces, como siempre hoy en día, es recurrir a internet. A ver qué posibilidades hay.

Por un lado, existe la posibilidad de mandar los negativos, o los carretes sin revelar, a un laboratorio. Desde luego, seguramente, es la opción que mayor calidad y comodidad ofrece. Casi todos los laboratorios que he mirado, te recogen los carretes o negativos en casa. Si mandas los carretes, te los revelan con procedimientos profesionales. Y luego escanean usando un escáner de alta calidad, tipo Frontier, obteniendo unos resultados perfectos. Solo queda recibir por la red un archivo con tus fotos y/o esperar a que lleguen a casa las copias en papel que hayas encargado.

Por otro lado, tienes diferentes maneras de escanear en casa. Y, como suelo hacer en mis post, os voy a contar lo que he ido haciendo yo.

Lo primero que probé fue un escáner ordinario de Canon que me regaló un amigo. Y buscando por la red vi que me hacía falta una máscara para mantener los negativos estirados. Me pillé esta de Lomography. Pero no pude hacer nada, porque el escáner era bastante antiguo y mi ordenador no lo reconocía. Tampoco hubiera podido hacer mucho con él, porque es necesario que el escáner tenga lámpara en la tapa para poder escanear documentos translúcidos, aunque eso esperaba solucionarlo iluminando de alguna manera. Inventos que no suelen salir bien.

También probé una app del iPad, por pasar el rato, sin muchas esperanzas de que diera buen resultado. Y así fue, el resultado fue muy malo. Te piden que pongas los negativos con un fondo blanco y haces una foto. Un mojón, vamos.

Busqué otras opciones por internet, y encontré algunas usando cámaras digitales para fotografiar los negativos. Alguna, construyendo una especie de caja de luz. No habían sacado Herman Toothrot ni Carlos Baselga sus vídeos sobre digitalizar negativos con cámaras digitales, y me parecieron en aquel momento métodos farragosos o un poco cutres.

Así que al final, me decanté por soltar la pasta y comprar un escáner de verdad. En un vídeo de Youtube de Carlos Baselga vi cómo lo hacía él, los modelos que proponía, busqué por ahí y encontré el Epson V550 en oferta en El Corte Inglés, así que me pedí uno. La verdad es que la relación entre el precio y los resultados que me ha dado, es bastante satisfactoria.

Epson Perfection V550 Photo

Siguiendo los pasos del vídeo que os he comentado, me armé con unos guantes de algodón, el soplador y me puse a escanear como un loco. En aquel momento (justo al comienzo del confinamiento), solo revelaba blanco y negro, y tenía ya unos cuantos carretes esperando. Y desde luego los resultados en blanco y negro hacen que merezca la pena la compra.

Laguna de Duero. Canon AE1 Program con Ilford HP5
Laguna de Duero. Canon AE1 Program con Ilford HP5

Estas fotos son del primer carrete que escaneé. Sigo este flujo de trabajo. Primero pongo los negativos en la máscara que viene con el escáner, soplo con la pera para quitar todo el polvo que puedo y los coloco encima del cristal. Uso el programa que proporciona Epson, que he leído que es un poco mierder, pero a mí me resulta muy sencillo de usar. Selecciono la opción “negativo monocromo 16 bits” y resolución 1600 o 2400 ppi. Hago una previsualización, dejando que sea la máquina la que seleccione los marcos. El programa lo hace bastante bien, si no hay dobles exposiciones muy al azar que mezclen fotogramas. Modifico el nombre de los archivos, para guardarlos ordenados, selecciono guardar como tiff y dejo desactivadas el resto de opciones (corrección de color y luz, máscara de enfoque, eliminación de polvo, etc). Y le doy a escanear.

Luego viene la edición. Cuando tengo todo el carrete en una carpeta, importo con Lightroom. Elimino las defectuosas, clasifico con estrellitas las que me gustan y ajusto un poco la exposición y el contraste. A veces también luces y sombras, pero en analógico no me gusta modificarlo mucho porque el resultado ya no sería tan… ¿químico?.

Para la fotografía en color, el proceso es el mismo, aunque los resultados ya no son tan buenos. Hay veces que me gustan las tonalidades que saco, pero otras veces me parecen un churro. No me gusta mucho que sea el escáner el que tome las decisiones, así que tampoco selecciono las opciones de corregir el color o la luz. Creo que el Lightroom da más posibilidades. ¿Pero cuánta edición en Lightroom es admisible? Si modifico mucho con el Lightroom, al final me estoy cargando la esencia del carrete, su “personalidad”. Así que en esas estoy.

Os pongo algunas fotos, y vosotros mismos juzgáis.

Embalse de Irabia, en la Selva de Irati. Canon AE1 Program, Kodak Color 200.
Selva de Irati. Canon AE1 Program, Kodak Color 200.
Estación de Atocha. Canon AE1 Program, Kodak Color 200.
Estación de Atocha. Canon AE1 Program, Kodak Color 200.

He probado la versión de Silver Fast que han dado gratis para Epson, pero la verdad es que no me convenció mucho. No es nada intuitivo. A lo mejor debo echarle más horas.

También he probado a usar la máscara de Lomography en este escáner, porque el rollete de que se vean los marcos del negativo me gustan, pero el resultado es peor que con la máscara de Epson, supongo que porque es menos gruesa.

Otro problema que tengo a veces es que cuando los negativos han quedado muy curvados, cuesta más ponerlos en la máscara y que queden bien, pero creo que es más problema del secado ¿no?

¿Qué opináis? Hoy sí que os pido consejos y experiencias, que abrí este blog, sobre todo para aprender 😉 Estoy seguro que los que me leéis, os habéis enfrentado a los mismos problemas que yo cuando empezasteis, u os los estáis encontrando en este momento si estáis empezando como este novato analógico que os habla.

Si os ha gustado, hacédmelos saber con un “me gusta”. Y si creéis que puede ser de utilidad para alguien, recomendadme por ahí.

Un saludo.

3 comentarios sobre “Del negativo al disco duro.

  1. Hola, enhorabuena por tu blog, a las “tonalidades ” en color si revelas tu mismo seguramente será por el revelado, tiempos , temperatura, variaciones … Yo revelo en casa manteniendo tiempos y temperatura muy estables con una procesadora JOBO y no tengo problemas, escaneo con un Epson v800 y silverfast. Escaneo en positivo a 48bits y despúes invierto los negativos con el plugin Negative LAB pro. Antes lo hacía de forma manual. Creo que lo mas importante al escanear es eliminar cualquier automatismo, excepto si tu escaner tiene infrarojos para eliminar el polvo y los arañazos. La curvatura que comentas de los negativos es por el secado o por no estar suficietemente tenso.

    Espero que te sirva de ayuda. U saludo.

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