Lubitel 166U: Primeros pasos en el formato medio.

Hace ya una cuantas semanas que no escribía en el blog, pero es lo que pasa en verano. Te vas de vacaciones, o de fin de semana, y da pereza sentarse delante del ordenador. Al menos sí he tenido tiempo de hacer revelar unas cuantas fotos. No salgo de viaje sin dos o tres cámaras.

Siguiendo la línea de aprendizaje en la fotografía analógica, llega un momento en que empiezas a oír hablar de otros formatos de película, más allá del 35mm con el que solemos empezar (y terminar, en muchos casos) la mayoría de nosotros.

Por un lado, están los formatos más pequeños que el 24×36 (el “full frame”, el más común en película de 35mm), como las cámaras que disparan en 18×24, también usando rollos de 35mm. La ventaja es que sacamos 72 fotogramas en lugar de los 36 habituales. O las cámaras de 110, con sus reducidos tamaños, rollo “espía de la Guerra Fría”.

Cámara Kodak de 110.

Luego tenemos el formato medio y el gran formato. El gran formato, por el momento no me atrae mucho, porque no me veo parado haciendo fotos con esos mamotretos. Ojo, que los resultados me encantan. Pero no se adapta a mi estilo e hacer fotos, que suele ser paseando por la calle, haciendo actividades de montaña, etc. Aunque sería una pasada subir una cámara de fuelle de 20x25mm a la cumbre del Urriellu para una sesión ¿verdad?

Así que la siguiente “evolución” en cuanto a formato se refiere fue, en mi caso, el formato medio. Lo más habitual es usar cámaras para película de 120. Este tipo de película tiene 6cm de ancho. También hay película de 220, pero cada vez es más complicado encontrarla. Yo pillé algún rollo del mítico Kodak Portra a Kodanalogic El ancho es el mismo, pero el rollo es más largo, dándonos más fotogramas. Ojo, que no todas las cámaras aceptan rollos de 220.

Rollos de 120. Lo primero que llama la atención es que no tienen chasis.

Hay varios formatos para rollos de 120, como son el 4,5x6cm, el 6×6, el 6×7 y el 6×9. Lo más habitual son las cámaras de 6×6. Incluso con la posibilidad de cambiar entre 6×6 y 4,5×6. A mi me enamoró el formato 6×17 que usa Koudelka en su proyecto en Tierra Santa (en Filmin tenéis disponible el documental “Shooting Holy Land”, muy, muy recomendable).

Pues eso, que empieza a picarte el gusanillo del formato medio, y quieres picar. ¿Y qué hice? Comprarme una Lubitel 166U.

Lubitel 166U. Made in USSR.

Por fin, después de todo ese rollo que he soltado, vamos a hablar de la Lubitel 166U. Lubitel es el último modelo de la serie Lubitel que fabricó LOMO, la factoría soviética de San Petersburgo. La serie Lubitel (amateur, en ruso), fue lanzada a finales de los 40 para que todos los proletarios aficionados a la fotografía que lo desearan pudieran fotografiar a la familia en sus vacaciones en Odesa. Es decir, una cámara de funcionamiento simple y barata. El modelo 166U se fabricó entre 1983 y 1993, es decir, podemos encontrarnos cámaras de entre 37 y 27 años. Digamos que ya son talluditas. Una de las diferencias entre la 166U y los modelos anteriores (Komsomolets, Lubitel, Lubitel 166, 166B y 166U es la serie completa) es que podemos elegir entre disparar formato 6×6 o 6×4,5 (la U es de Universal).

Aquí veis los mandos y anillos de velocidad y apertura, el temporizador y la zapata “fría”.

Se trata de una cámara TLR (Twin Lens Reflex). Es decir, tenemos dos lentes. Una, la de la “cámara oscura”. Es decir, por dónde entra la luz que “captura” nuestra película. Y otra lente, justo encima, que proyecta la imagen en un visor, que usamos para enfocar. El objetivo principal de la Lubitel es un T-22, de 75mm y apertura 4.5. El visor, está situado en la parte superior de la cámara. Lo más cómodo es usar la cámara desde la cintura, para mirar desde arriba. Cuesta un poco acostumbrarse a ver la imagen invertida (lo de la derecha, a la izquierda). Más, cuando la calidad del visor no es muy buena. Hay una pequeña lupa en la tapa que podemos usar para un enfoque más fino, pero tampoco es una maravilla. La verdad es que muchas veces he enfocado estimando la distancia al sujeto, y usando aperturas pequeñas para asegurar (¿estáis ya familiarizados con el concepto de “hiperfocal”?). Para enfocar hay que actuar girando el objetivo principal, que, como está engranado por anillos dentados con el objetivo superior, se mueven solidarios. Es un sistema de una simpleza absoluta.

Aquí se ve el obturador, la rueda para pasar el carrete y el indicador de ISO.

Para seleccionar las velocidades (de 1/15 a 1/250 y modo “B”) y las aperturas de diafragma (de f4.5 a f22), hay que actuar sobre sendas palanquitas, en el objetivo principal. También dispone de un temporizador de disparo, que en la mía, no funcionaba muy bien. El obturador (de láminas), está en el lateral derecho del objetivo (es decir, para usar con la mano derecha). Consta de dos palancas, una de armado y otra de disparo. Da la posibilidad de usar un disparador de cable.

Y poco más. Es una cámara realmente espartana. En la tapa trasera, hay una ventanita circular para ver el contador de disparos (deja ver el número impreso en la cartulina protectora de las películas de 120). Hay que tapar la ventanita cuando no estemos mirándola, para evitar entradas de luz. Cuesta un poco ver el número, dependiendo de la marca de película que usemos y la luz ambiental. En la parte de dentro de la tapa, es donde seleccionamos si disparamos 6×6 o 6×4,5. Para pasar la película, hay una ruedecita que gira la bobina superior del carrete. Hay que fijarse en la ventana trasera para girar hasta que aparezca centrado el siguiente número. El sistema es tan simple, que se pueden hacer tantos disparos como se quieran sin pasar de fotograma. Como yo estoy acostumbrado a pasar carrete con la palanca típica de réflex, varias veces se me ha olvidado pasar la película después disparar. Así que tengo varias “dobles exposiciones” no planificadas. Si te gusta la doble exposición, es tu cámara.

En mi cámara no quedaban sellos de luz, pero no había entradas de luz en la película, si la tapa está bien cerrada. Pero al no hacer presión los sellos de luz contra la tapa, es más fácil que las vibraciones de llevarla colgada hagan que se afloje el tornillo de cierre, y alguna vez he tenido entradas de luz por aperturas “sorpresa”.

¿Por qué me compré la Lubitel? Bueno, pues porque creo que es una manera barata y simple de iniciarse en el formato medio. Es absolutamente manual, debes calcular la exposición usando “sunny 16” o con un fotómetro externo. Gracias a eso, he cogido bastante soltura calculando exposiciones. Y encuentras cámaras entre los 60-70€. Mi experiencia personal ha sido buena, sabiendo las limitaciones de la cámara. En este enlace hay un manual de la cámara, por si os animáis. Tiene unas tablas de hiperfocales que os pueden orientar.

Hay también la opción de comprar una Lubitel 166+ nueva. La empresa Lomography fabrica y vende una reproducción prácticamente exacta de las Lubitel Lomo. Han añadido algunas mejoras, como zapata de flash “caliente” y contador automático de fotogramas.

Aquí os dejo algunas fotos que he hecho con mi Lubitel. Espero que os gusten. Y si os ha gustado el post, darme un “like” y compartid.

Gracias y hasta otra.

Iglesia de Santa María de Palazuelos (Cabezón de Pisuerga, Valladolid). Lubitel 166U. Ilford HP5 ISO400.
Puente de Cabezón de Pisuerga. Fomapan 100.
Iglesia de Santa María de Palazuelos (Cabezón de Pisuerga, Valladolid). Lomography Color 400ISO.
Una de las dobles exposiciones accidentales.
Santa María de Palazuelos. Lomography Color 400.

4 comentarios sobre “Lubitel 166U: Primeros pasos en el formato medio.

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